El pasado miércoles 23 de febrero, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó retirar dos concesiones mineras a la empresa canadiense Almaden Minerals, tras una queja de pueblos indígenas nahua de Tecoltemi, en Ixtacamaxtitlán estado de Puebla.
Los cinco ministros de la Primera Sala fallaron a favor del Comisariado Ejidal y la Comunidad Indígena Nahua de Tecoltemi porque no hubo una consulta previa, con base en el artículo 2 de la Constitución y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas.
Las concesiones se otorgaron en 2003 y 2009 a la minera Gorrión, filial de Almaden Minerals, que en su sitio oficial describe el proyecto Ixtaca como uno de “exploración de oro y plata en la Sierra Norte de Puebla” que “podría convertirse en la primera mina metálica moderna” de ese estado.
La Primera Sala, que dejó abierta la posibilidad de renovar la concesión si se respetan los derechos de consulta, por ahora concedió la razón a los pobladores de Tecoltemi, quienes se oponen al proyecto por temor a quedarse sin agua.
Este fallo representó un hecho histórico, pues los pueblos indígenas de la región de la Sierra Norte, han rechazado durante años la instalación de minas a cielo abierto, debido a la enorme explotación de recursos naturales que conlleva estos proyectos.
















