Durante sesión ordinaria del Congreso del Estado, el diputado Roberto Zatarain Leal presentó una iniciativa de reforma orientada a prevenir, erradicar y sancionar el matrimonio infantil o forzado, estableciendo penas de hasta 15 años de prisión para quienes promuevan, faciliten o participen en este tipo de prácticas.
En tribuna, el legislador advirtió que el matrimonio infantil constituye una grave violación a los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, ya que afecta de manera directa su desarrollo físico, emocional y social, además de limitar sus oportunidades educativas y de bienestar. Señaló que, de acuerdo con datos oficiales, en Puebla más de 45 mil niñas y adolescentes han sido víctimas de esta problemática, situación que coloca al estado entre las entidades con mayor incidencia a nivel nacional.
Zatarain Leal explicó que la iniciativa busca fortalecer el marco jurídico estatal mediante la tipificación clara de conductas relacionadas con el matrimonio infantil y forzado, incluyendo a quienes lo fomenten, consientan, encubran o se beneficien de estas uniones, aun cuando se realicen bajo usos y costumbres o con el aparente consentimiento de las víctimas.
Asimismo, la propuesta contempla medidas de prevención y protección integral, priorizando el interés superior de la niñez, así como la coordinación entre autoridades educativas, de salud, procuración de justicia y sistemas de protección para detectar oportunamente estos casos y brindar atención a las víctimas.
El diputado subrayó que muchas de estas uniones están ligadas a contextos de pobreza, desigualdad, violencia de género y abandono escolar, por lo que consideró indispensable acompañar la reforma legal con políticas públicas que garanticen acceso a la educación, información y apoyo social a las niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Finalmente, Roberto Zatarain Leal hizo un llamado a las y los diputados a analizar y respaldar la iniciativa, al afirmar que erradicar el matrimonio infantil y forzado es una responsabilidad del Estado y una deuda histórica con miles de niñas y adolescentes poblanas, quienes merecen crecer en condiciones de libertad, seguridad y pleno ejercicio de sus derechos.
















