A partir de este lunes 17 de agosto, Puebla pasa del semáforo rojo a naranja, es decir. El gobierno federal consideró que Puebla tiene los elementos suficientes para pasar de riesgo de contagio máximo a alto, al menos, por las dos semanas siguientes.
Es importante mencionar que este color de semáforo implica que el riesgo es alto por la incidencia y la carga de la enfermedad, por lo que el gobierno federal recomendó “prudencia a la hora de salir”.
Así también hacer ajustes y prevenciones para que se pueda disminuir la posibilidad de contraer la enfermedad.
El fin de semana, el subdirector de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, llamó a la prudencia y pidió a la ciudadanía de los estados que se movieron a naranja, no desbordar centros comerciales, parques, plazas públicas, tiendas de autoservicio y lugares de alta concentración; asimismo, exhortó a mantener el confinamiento en casa el mayor tiempo posible.
Y es que de acuerdo con el gobierno federal, Puebla tiene 23 mil 599 positivos de covid-19, cifra contrastante con los 25 mil 494 casos acumulados que reportó este viernes el gobierno estatal.
Con este anuncio, Puebla tiene el aval de la federación para entrar a la “Nueva Normalidad”, pero acompañada de estrictos protocolos sanitarios.
Para llegar a color naranja, Puebla tuvo que alcanzar una ocupación hospitalaria con un promedio menor al 65 por ciento; así como registrar dos semanas consecutivas a la baja en el número de contagios.















