Tonatiuh Muñoz Aguilar
La reciente discusión de la reforma eléctrica en México también destapó el avispero de la explotación minera del litio, un material que siempre ha existido pero en el que muy pocas veces se había reparado -al menos por el grueso de la población-.
Sin embargo, el litio cobra una importancia preponderante debido a que su uso es necesario para la fabricación de enseres como las baterías de automóviles, de celulares y de computadoras.
Recientemente, el Servicio Geológico Mexicano (SGM) determinó que en Puebla existen al menos 12 yacimientos de este elemento químico, colocando así a la entidad como el segundo estado del país con el mayor número de canteras de litio.
De acuerdo con el gobernador Miguel Barbosa, la intención es que en el futuro se pueda explotar este mineral, sin que se repitan los abusos cometidos por otras empresas internacionales que se han aprovechado de la riqueza del subsuelo de Puebla, extrayendo oro y otros metales.
Alrededor de 60 por ciento del litio del mundo está concentrado en el continente americano. Aquí, los países con mayor número de yacimientos son Estados Unidos, Brasil y Chile. Sin embargo, México no se queda atrás, siendo Sonora el estado que posee la mina más grande, cuya cantidad de litio se estima en 243.8 millones de toneladas.
¿El oro del futuro?
Debido al empuje que ha tenido le preocupación por el medio ambiente, así como la fabricación de autos eléctricos -cuya primera armadora en Puebla se inaugurará en los próximos años en San José Chiapa -, se cree que el litio es un elemento fundamental para salvar al planeta de la catástrofe que se avecina si los seres humanos no hacemos algo por reducir el número de gases contaminantes.
Sin embargo, el litio no cien por ciento inicuo, ya que, además de las inconmensurables cantidades de agua que necesita para su extracción -lo cual podría provocar deforestación en las zonas donde se ubican los yacimientos -, también se ha comprobado que la exposición prolongada a este elemento puede derivar en un alta toxicidad para los seres humanos.
Aunque a la luz del avance de la tecnología y de lo cada vez más necesario que se hacen las computadoras y los teléfonos celulares, podría ser que el litio represente el empuje energético que México necesita y Puebla se ubica en un muy cómodo lugar, para volver a colocarse como una de las potencias mineras del futuro.















