Foto: Don Bribón.
La noche de este martes 1 de febrero, las puertas del campus de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) fueron reabiertas por orden del nuevo patronato, que pidió a la empresa de seguridad privada que mantiene el resguardo de las instalaciones, quitar las cadenas y candados para así cumplir con la orden de la jueza de control, Magally Escamilla.
Sin embargo, los estudiantes que desde temprana hora mantienen un plantón y bloquearon las carreteras aledeñas, se han negado a ingresar al sitio debido a que «no cuentan con nada oficial» y argumentaron que sòlo entrarán al campus si son acompañados por la rectora interina, Cecilia Anaya Berrios.
Los estudiantes aseguran que «todo se trata de una trampa» esgrimida por el Gobierno de Puebla, para que una vez reabierto el campus, ellos ingresen a las instalaciones y una vez adentro, sean acusados de causar algún desperfecto o incluso robar muebles que son propiedad de la universidad.
Hasta poco después de las 20:00 horas, carreteras de gran afluencia que rodean a la UDLAP, como el Periférico Ecológico, el Bulevar Forjadores de Puebla y la Recta a Cholula, permanecían bloqueadas por estudiantes, quienes a lo largo del día presionaron de este modo a las autoridades para permitir el regreso a las aulas. La razón de que el bloqueo persista, es la misma por la que los jóvenes se niegan a entrar a la universidad.
El hecho provocó molestia entre cientos de automovilistas que se vieron afectados por las protestas, al punto que algunos confrontaron a los jóvenes y estos, en respuesta, rompieron los parabrisas del vehículo, arrojándole una piedra de gran tamaño, sin que hasta el momento nadie se haga responsable por los daños.
Las etiquetas #UDLAPlibre, #UDLAPsecuestrada, #liberenlaUDLAP, #UDLAPlibreya y otras, fueron tendencia todo el día en Twitter debido a las manifestaciones y también por la comparecencia del secretario de Educación de Puebla, Melitón Lozano, ante el Congreso del Estado.
El caso incluso confrontó a las legisladoras del PAN y PT, Mónica Rodríguez Della Vecchia y Nora Merino Escamilla, respectivamente, quienes se lanzaron un reto para demostrar, una de ellas que el campus estaba abierto, mientras la otra insistía que seguía cerrado. Las redes sociales se volcaron contra Merino Escamilla por medio de mensajes ofensivos, e incluso misóginos, atentando contra su integridad personal y llegando a las amenazas.
Escrito por: Tonatiuh Muñoz Aguilar.
















