Tonatiuh Maximiliano
Los restos del helicóptero Augusta A109S, en el que se accidentaron y murieron los exgobernadores de Puebla, Martha Érika Alonso y Rafael Moreno Valle, además de otras tres personas, regresarán a la entidad próximamente, una vez que se terminen los trámites respectivos para embarcarlos desde Italia. En tanto que los dos motores de la aeronave ya están físicamente en el estado bajo el resguardo de la Fiscalía local.
Así lo reveló el más reciente informe de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), en el que se detalla que de acuerdo con los estudios realizados a lo que queda de la aeronave, no se ha podido determinar si ésta presentaba una falla previa de consideración que hubiera provocado su desplome el pasado 24 de diciembre.
De acuerdo con dicho comunicado, que fue dado a conocer a través de la página de internet de la SCT alrededor de las 16:00 horas de este martes, los restos del helicóptero Augusta se encuentran en proceso de embarque por medio de la aduana mexicana en Milán, Italia, a donde fueron llevados para su análisis.
Dichos componentes serán enviados al Aeropuerto Internacional de Huejotzingo, Puebla, donde quedarán a resguardo de la Fiscalía General del Estado. Bajo la tutela de ese organismo ya se encuentran los dos motores del helicóptero, que fueron inspeccionados previamente en Canadá.
El informe también señala de manera técnica que pese a los análisis, no ha sido posible detectar si la aeronave presentaba fallas electromecánicas previas al vuelo que le costó la vida a los ex mandatarios, debido al grado de deterioro que existe en las memorias del helicóptero, producto del fuego que resultó de su caída en Santa María Coronango.
En cuanto a los audios que existen en la torre de control del aeropuerto poblano, tampoco se detecta un sonido inusual por parte de la tripulación durante los diez minutos de vuelo que aproximadamente tenía la aeronave antes de su precipitación a tierra, salvo por los segundos previos a ese desplome, en los que se escucha una «fluctuación de las revoluciones» que no logra apreciarse con claridad.
Del comunicado de la SCT se desprende que sólo falta determinar si el mantenimiento recibido por la aeronave en días anteriores al siniestro se ajusta a los procedimientos establecidos para este tipo de medio de transporte.














