Por: Jorge Román Bonilla Waldo
Foto: Liga MX
El Estadio Azteca sería testigo de un nuevo campeón a lo largo de sus 55 años de existencia, la afición cementera hizo acto de presencia en las inmediaciones del monumental «Coloso de Santa Úrsula» dónde el carnaval azul y blanco reventaron desde la llegada del conjunto cementero.
La ceremonia previa a este cotejo fue espectacular donde se entonaron la estrofas del himno nacional mexicano, además del protocolo por parte de los cuerpos médicos que fueron homenajeados a lo largo de este torneo.
El silbatazo inicial llegó y la escuadra visitante comenzó a tambor batiente con acciones en el marco defendido por Jesús Corona, a lo largo de los primeros 40 minutos Santos dominó por completo el partido sin bajar los brazos y haciendo temblar a más de uno en las gradas y casas de los millones de aficionados celestes y así fue cuando Diego Valdez mandó el balón al fondo de las redes con un disparo que se incrustó en la red para poner el 1-0.
Juan Reynoso demostró que podía reescribir la historia y de la mano de sus pupilos logró cambiar por completo la cara de su escuadra cuando movió su banca en el entretiempo: Santiago Giménez y Yoshimar Yotún por Orbelín Pineda y Roberto Alvarado. Con un centro delantero nominal, Reynoso trataría de recuperar la ventaja en el global. Y por poco le sale a la primera, en un trazo largo que Santiago ganó en velocidad, sacó a Acevedo, pero quedó en una posición incomoda para disparar, y su centro a Romo no fue preciso.
Pero era el aviso que necesitaba dar Cruz Azul para advertir que esta noche no sería igual que las otras. Hoy se reescribiría la historia.
Así fue. Vino un tiro de esquina para Santos, la zaga rechazó y Guillermo Fernández fue a la pelea para provocar que la pelota saliera a territorio de Rivero, quien con un cabezazo habilitó a Yotún; el peruano aguantó la carga de su marcador y sacó el centro bombeado para el cierre de Pol y de Jonathan Rodríguez; el uruguayo cerró con más fuerza y se llevó la gloria de vencer a Acevedo para empatar el juego y darle de nuevo la ventaja a los celestes en el marcador global a los 51′ minutos
La anotación liberó al equipo y al público en el Azteca; ahora sí, este Cruz Azul tenía la cara del líder del torneo y su público lo echaba para adelante. Venían los minutos más difíciles, los de dejarse la piel por ese título.Al minuto 95 el corazón de los seguidores de la «Máquina Cementera» se detuvo por un instante… pero para latir de nuevo con más fuerza. Hoy, Cruz Azul recuperó la memoria y la sangre en las venas para reclamar su lugar en la mesa de los grandes del futbol mexicano.
Venció a los fantasmas que lo atormentaron durante 23 años, y con puño en alto puede gritarle al mundo que es CAMPEÓN. La novena llegó.















