Un saldo de siete personas muertas, entre ellos tres niños y más de 20 lesionados, es resultado de la tragedia que ocurrió el viernes en la carretera Río Grande – Juquila, por parte de un autobús turístico de la empresa LUSU que transportaba peregrinos procedentes del estado de Puebla.
Los 36 peregrinos, originarios de la capital del estado, acudieron al santuario de la Virgen de Juquila y posteriormente se dirigían a las Playas de Puerto Escondido, en cuyo trayecto ocurrió el accidente que cobró la vida de siete de ellos y tiene a 20 más hospitalizados.
De acuerdo con versiones, el conductor del autobús, identificado como José Luis H. del autobús, perdió el control del vehículo cuyas placas de circulación eran 52RA8A, con número económico 374 de la empresa LUSU, cuando se transportaba por la carretera Río Grande-Juquila.
Este lunes, en la videoconferencia de prensa, la Secretaría de Salud informó que dos pacientes son atendidos en el Hospital de Traumatología y Ortopedia y una persona más, identificada como Ana Gabriela, será trasladada al mismo nosocomio. En tanto que dos poblanos más son atendidos de forma ambulatoria.
Por su parte la secretaria de Gobernación, Ana Lucía Hill, señaló que el chofer del vehículo se encuentra detenido en el vecino estado, en tanto se desarrollan las averiguaciones. En tanto que el gobernador Miguel Barbosa afirmó que su administración acompañó a los afectados desde el momento en que ocurrió el percanco, tanto en el traslado de cadáveres como en el apoyo a los heridos.















