Rafael Micalco Méndez, Francisco Fraile García y la propia Genoveva Huerta Villegas, son los tres perfiles que se preparan para competir por la presidencia estatal del PAN, cuya renovación será en noviembre.
De acuerdo con la actual dirigente, en octubre será emitida la convocatoria, pero ya desde ahora se mueven las fichas para que el panismo poblano sufra un reacomodo.
Genoveva Huerta ya levantó la mano, pues está interesada en repetir en el cargo, a pesar de que también tendrá una responsabilidad como diputada federal de Acción Nacional en la legislatura que inicia en septiembre próximo.
Caso similar es el de Rafael Micalco, quien tras no poder alcanzar la coordinación de la bancada albiazul en el Congreso poblano, ahora busca escalar más alto y repetir en la presidencia que ya ocupó una vez, durante la época del morenovallismo.
Y por el grupo de los «duros» o panistas de cepa, se alista el experimentado Francisco Fraile, quien cuenta con todo el apoyo de las fuerzas vivas del partido conservador. Es claro que los blanquiazules buscan recuperar su bastión histórico, ese que les arrebató Morena en 2018.
El triunfo de Eduardo Rivera el 6 de junio pasado, junto con los otros alcaldes electos que ganaron la zona metropolitana, les ha dado a los panistas una nueva bocanada de aire para pensar que, en 2024, Puebla se podría pintar de azul de nuevo.
Pero para eso necesitan limar sus diferencias al interior y analizar si el rumbo hasta ahora seguido es el que quieren para un partido que se divide entre seguir con el legado de Moreno Valle o volver a sus orígenes de la democracia cristiana.
Tonatiuh Muñoz Aguilar.













