El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que se está haciendo todo lo posible para «detener la embestida» de migrantes hondureños y exigió a los integrantes de la caravana que «primero deben solicitar asilo en México, y si no lo hacen, Estados Unidos los rechazará».
El mandatario estadounidense aprovechó la coyuntura para culpar al partido Demócrata de permitir la entrada de inmigrantes de manera ilegal a su país.
«Las caravanas son una desgracia para el Partido Demócrata. ¡Cambien las leyes de inmigración AHORA!», agregó en un tuit.
Por su parte, el secretario de Estado, Mike Pompeo, advirtió en un comunicado posterior que “Estados Unidos sigue de cerca la caravana de migrantes”, y que muchos de ellos, en su “peligroso” viaje, están violando la soberanía de los países, sus leyes y sus procedimientos.














