El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, informó que se está investigando el deceso de dos internos del Centro de Readaptación Social (CERESO) de San Miguel, quienes el sábado pasado fenecieron tras beber alcohol adulterado,
En videoconferencia de prensa, Barbosa reconoció que den dicho centro se fabrica alcohol clandestino, utilizando materiales como lociones y gel sanitizante de manos, que ingresan los familiares de los internos de manera indebida.
«Se trata de un conjunto de cosas como gel, como lociones y otras cosas que entran, que no deben entrar por cierto, pero que entran por separado y ahí lo prepararon (el alcohol adulterado). Y (los reos) las ingieren en botellitas de Jumex. Son hechos muy lamentables», aseveró el gobernador de Puebla.
Miguel Barbosa señaló que este hecho es una prueba más de la ingobernabilidad que existe en el CERESO de la capital, sentenciando que esta penitenciaría «ya llegó a su límite», y reiteró que su gobierno se encuentra en una cruzada para ordenar ese y otros centros de reclusión.
Es muy difícil cuidar a gente que no se cuida
Pero el fallecimiento de los dos presos por ingerir alcohol adulterado, permitió que Barbosa reflexionara sobre la difícil tarea que enfrenta la autoridad en las cárceles, teniendo que vigilar a personas recluidas por haber cometido delitos, pero también debiendo cuidar a los internos de ellos mismos.
El gobernante recriminó la falta de conciencia de los familiares de los encarcelados, pues ellos son cómplices de las acciones indebidas de los reos, a sabienda que no sólo están infringiendo las normas, sino que también están poniendo en riesgo su vida.
















