Tres años, tres momentos y tres etapas de una misma historia. La primera, el año en el que el mexicano Israel Vallarta y su pareja, la francesa, Florence Cassez, fueron presentados ante las cámaras de Televisa y TV Azteca –las dos cadenas principales de la televisión mexicana—como supuestos cabecillas de una banda de secuestradores, responsable del rapto de tres personas (entre ellas un menor de edad). Al interior de la hacienda Las Chinitas y maniatados por agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), estos personajes serían los protagonistas de un escándalo policial, mediático y hasta diplomático que, 17 años después, no tiene un desenlace.
Esta historia y todas sus peculiaridades motivó que Jorge Volpi, uno de los escritores mexicanos más brillantes de su generación, escriba “Una novela criminal”, manuscrito con el que en 2018 (aquí el segundo momento) ganase el Premio Alfaguara. Se trata de un volumen de casi 500 páginas que presenta, con las particularidades del género periodístico, los resultados que el autor obtuvo tras sumergirse en las 10 mil páginas que tenía el expediente legal del caso Cassez-Vallarta.
Cuatro años después de alzarse con el premio equivalente a 175 mil dólares que entrega Penguin Random House, Netflix acaba de estrenar “El caso Cassez-Vallarta: Una novela criminal”, una serie documental de cinco episodios que tienen como base la obra de Volpi, y que a partir de esta profundizan en la voz de los involucrados en este delicado caso de búsqueda de la justicia.
Lo primero que habría que decir sobre la producción de Netflix es que está amparada en diversos pilares: política, periodismo, justicia, víctimas y sociedad. Su presentación no es necesariamente lineal. Hay permanentes saltos temporales que nos permiten entender, por ejemplo, que más allá de que el arresto de Vallarta y Cassez fue en 2005, todo empieza mucho antes. Así pues, veremos imágenes del fin de lo que Vargas Llosa llamó ‘la dictadura perfecta’, refiriéndose al largo hilo de gobiernos del Partido Revolucionario Institucional de México (PRI).
Es Vicente Fox (del PAN) quien toma la posta del priísta Ernesto Zedillo y, en medio de una escalada de violencia con diversos orígenes y motivaciones, se apoya para estos temas en Genaro García Luna, un personaje retratado a lo largo de los cinco capítulos de este documental como alguien siniestro. Hoy este sujeto se encuentra en Estados Unidos a la espera de ser juzgado por presuntos vínculos con el Cartel de Sinaloa.
Con información de: El Comercio Perú












