Por: Jorge Román Bonilla Waldo
Fotografía: Club Puebla
La pandemia por el Covid-19 mantuvo en silencio al “Coloso de Maravillas” durante 413 días, en los que la afición al fútbol extrañaba ver al equipo de sus amores.
Y justo hoy ese silencio se rompió, con el regreso de la afición camotera al Estadio Cuauhtémoc quien recibió a Club Puebla y Pumas UNAM con la máxima emoción y expectación que el juego marcaba.
El sol caía a plomo en la tarde angelopolitana al igual que asistentes de ambas escuadras, el auriazul y el blanquiazul inundaron la zona de la colonia Maravillas y es que a pesar del 30 por ciento que se permitió por parte de las autoridades, mermó en lo mínimo el ímpetu de los espectadores.
Sin embargo, los contrastes en el inmueble poblano estuvieron a la orden del día, ya que, por un lado, camisetas, banderas, mascotas, gorros y los tradicionales puestos de comida decoraban las afueras, pero adentro, la realidad sería otra, gracias a que aficionados felinos se liaron a golpes en las gradas, empañando esta fiesta.
En la cancha, ambas oncenas ofrecieron un primer tiempo muy aburrido, sin jugadas que representaban mucho peligro para los metas Alfredo Talavera y Antony Silva y con un penal a favor del penal que se decide no marcar por revisión en el VAR.
La parte complementaria no varió demasiado en intensidad, ya que los últimos minutos resultaron un poco intensos, aunque no terminaron en anotación.
Con este “par de roscas” en la pizarra, los dirigidos por Nicolás Larcamón llegaron a 27 puntos, para permanecer de momento, en el tercer peldaño de la Liga MX. Por su parte, los pupilos de Andrés Lillini llegaron a 18 unidades para colocase en el puesto número 11.En la última jornada, los camoteros visitarán el Territorio Santos Modelos en La Comarca Lagunera, para enfrentar a Santos. En tanto, los felinos recibirán en su casa de Ciudad Universitaria a las Águilas del América de Santiago Solari en el “Clásico Capitalino”.















