Por primera vez se conmemora el Día Internacional de la Niña, recordando que la educación es la mejor forma de erradicar el matrimonio infantil.
Con motivo del primer Día Internacional de la Niña, UNICEF y sus aliados destacan los esfuerzos conjuntos realizados para erradicar el matrimonio infantil, una violación de los derechos humanos fundamentales que afecta a todos los aspectos de la vida de las niñas.
En el mundo, casi 400 millones de mujeres de entre 20 a 49 años, más del 40 por ciento, se casaron siendo menores de edad.
Las estadísticas más recientes de UNICEF indican que aproximadamente 70 millones de mujeres jóvenes de 20 a 24 años, casi 1 de cada 3, se casaron antes de cumplir los 18 años. De éstas, 23 millones se casaron antes de cumplir los 15.
La proporción de niñas casadas ha disminuido en los últimos 30 años, pero el matrimonio infantil persiste en tasas elevadas en varias regiones del mundo, particularmente en las zonas rurales y entre los más pobres. Algunas de las niñas que han contraído matrimonio pertenecen a los grupos más marginados y vulnerables de la sociedad. Estas niñas suelen estar aisladas, alejadas de sus familiares más próximos, fuera de la escuela y sin poder interactuar con sus pares y sus comunidades.
El matrimonio infantil expone a las niñas a embarazos precoces y no deseados, lo que representa un riesgo con consecuencias que pueden ser incluso mortales. Las muertes maternas relacionadas con el embarazo y el parto son un componente importante de la mortalidad de niñas de entre 15 y 19 años en todo el mundo, lo que representa unas 50.000 muertes cada año. Por otra parte, las chicas de entre 10 y 14 años de edad tienen cinco veces más probabilidades que las mujeres de 20 a 24 de morir durante el embarazo y el parto. La experiencia demuestra que en contextos tan diversos como Bangladesh, Burkina Faso, Yibuti, Etiopía, India, Níger, Senegal y Somalia, la combinación de medidas legales y el apoyo a las comunidades con medidas alternativas, especialmente en materia educativa, ofrece resultados positivos, permitiendo a las comunidades dialogar y tomar decisiones de manera colectiva para poner fin al matrimonio infantil.
La educación es la mejor forma de erradicar el matrimonio infantil
«El matrimonio infantil a menudo puede provocar el fin de la etapa educativa de la niña. En las comunidades donde prevalece esta práctica, casarse con una niña forma parte de un conjunto de normas sociales y actitudes que reflejan el escaso valor otorgado a los derechos humanos de las niñas «, ha dicho Anju Malhotra. La educación es una de las estrategias más eficaces que existen para proteger a los niños contra el matrimonio. Cuando las niñas son capaces de permanecer en la escuela también se puede producir un cambio de actitud con respecto a sus oportunidades en la comunidad.
«El Día Internacional de la Niña pone de manifiesto la necesidad de colocar los derechos de las niñas en el centro del desarrollo«, ha dicho Anju Malhotra, Responsable de la Sección de Género y Derechos de UNICEF. «Naciones Unidas y sus aliados se unen para mostrar los increíbles progresos realizados y poner de relieve los retos actuales» añadió.
Bajo el lema Mi vida, mi derecho, elimina el matrimonio infantil, se llevarán a cabo en todo el mundo una serie de eventos y acciones destinados a llamar la atención sobre esta cuestión de gran importancia. En la sede de la ONU en Nueva York, el arzobispo Desmond Tutu, junto a UNICEF, UNFPA y ONU Mujeres, participará en un debate acerca de las formas en las que gobiernos, sociedad civil, agencias de la ONU y el sector privado pueden unirse para acelerar la reducción del matrimonio infantil. En Malawi, se celebrará un debate parlamentario sobre esta temática y en Uganda los jóvenes utilizarán mensajes de texto para dialogar abiertamente.
En colaboración con gobiernos, sociedad civil y agencias, fondos y programas de la ONU, UNICEF está sentando las bases para poner fin al matrimonio infantil en todo el mundo. En 2011, 34 oficinas de la organización pusieron en marcha iniciativas centradas en la erradicación del matrimonio infantil a través de medidas que incentiven un cambio social y económico, así como una reforma legal en los países.














