En el estado de Puebla se estima que alrededor de siete mil personas de diferentes edades que padecen algún tipo de enfermedad renal, de las que al menos mil 450 requieren algún tipo de tratamiento especializado (hemodiálisis o incluso trasplante de riñón).
Para estos poblanos, cada día se ha convertido en un verdadero infierno, pues este tipo de mal afecta su calidad de vida, disminuye su capacidad de trabajo y convivencia familiar, además que quienes ya se encuentran en etapa crónica, necesitan dialisarse por lo menos tres días por semana.
De acuerdo con el secretario de Salud en Puebla, José Antonio Martínez García, existen tres tipos de terapia especializada para atender el padecimiento: la diálisis peritoneal, la hemodiálisis o el trasplante de riñón). Sin embargo, el tratamiento resulta muy caro para quienes no cuentan con seguridad social.
Por ello, el gobierno del estado, a cargo de Luis Miguel Barbosa, anunció que va a construir varios hospitales (no especificó cuántos) especializados en diálisis y hemodiálisis, que permitan a los enfermos renales atenderse periódicamente sin tener que recurrir a los servicios particulares, cuyos costos resultan elevados.
«El infierno que viven las personas que tienen que ser dialisados es un asunto muy sentido y es una atención que debemos de proporcionar desde la autoridad», dijo Miguel Barbosa, quien se comprometió a que en breve dará más pormenores al respecto.
El mandatario enfatizó que tales nosocomios se construirán enteramente con recursos estatales y señaló que dichos centros contarán con la más avanzada tecnología, para que los poblanos que padecen la enfermedad puedan mejorar su calidad de vida.
Tonatiuh Muñoz Aguilar














