Por: Tonatiuh Muñoz Aguilar.
A pesar de ser un antro para público gay, la discoteca Zuntra ha sido criticada fuertemente en redes sociales debido las políticas homofóbicas y clasistas que desde su inauguración, en el año 2012, han prevalecido en el lugar con la intención de darle una especie de «estatus» que no tiene, pues contrario a la imagen que busca proyectar, este centro nocturno se ha posicionado como un negocio elitista y que por lo tanto, infringe la ley.
En el 2013, el antro Zuntra, que se ubica en San Andrés Cholula, sufrió un incendio debido a los globos de cantoya que por accidente le cayeron encima. Estos artefactos fueron lanzados de un conocido hotel ubicado cerca del lugar, donde esa noche se desarrollaba una boda.
Pese al incidente, que sólo terminó en daños materiales, el sitio se logró recuperar mudándose después de eso a dos sitios distintos. Actualmente se ubica en el barrio de Jesús Tlatempa pero las prácticas de discriminación y rechazo se continúan manifestando, al grado de que ya son muchos quienes se han quejado de ellas por medio de distintas plataformas.
Uno de ellos es el actor Juan Munchi, quien refirió que en varias ocasiones fue víctima de discriminación por razones tan superfluas como llevar el cabello suelto o usar tenis. También recordó que en sus inicios, Zuntra no permitía la entrada a travestis o drag queens, aunque años después corrigió esa política, cuando la fascinación del público por las dragas obligó a la directiva del antro a ofrecer shows de ese tipo.
«Ya adentro nunca me llevaron la cerveza que pedí a mi mesa, así que tuve que ir por ella hasta la barra. Ahí cuando la quiero pagar me cobran con el servicio incluido y pagarlo no era opcional. Yo digo que no voy a pagarlo y la mesera me dice “¿No te alcanza? Ah. Se ve”.
Juan Munchi, actor de teatro.
Esta no es la primera ve que gente de distintos perfiles y procedencias manifiestan su inconformidad por la segregación que impera en este bar. En múltiples ocasiones desde 2012, este reportero ha recibido «quejas» de los clientes, quienes señalaron que no se les permitió la entrada por cuestiones como acudir con una playera sin mangas, ir en bermudas o sandalias.
Tales restricciones no aplican cuando quienes intentan entrar son turistas extranjeros, pues en más de una docena de veces, los poblanos han protestado porque se les negó el ingreso debido a su vestimenta, pero minutos después vieron con molestia cómo se permitió la entrada a personas con atuendo similar pero que evidentemente no son del país.


El colmo de la discriminación fue relatado a través de un testimonio anónimo, según el cual, los guardias de la entrada impidieron el ingreso a un grupo de jóvenes por ir vestidos «muy gay». De acuerdo con la publicación en Facebook, el cadenero les dijo: «o sea, si son gais pero tampoco».















