Autoridades federales localizaron e inhabilitaron un laboratorio clandestinopara la fabricación de drogas sintéticas en Zitácuaro, Michoacán, donde aseguraron mil 515 litros y mil 991 kilos de metanfetamina.
En un mensaje en redes sociales, el Gabinete de Seguridad informó que el hallazgo se produjo durante un operativo conjunto de fuerzas federales, que encontraron además más de dos toneladas de sustancias químicas, reactores, tanques de gas y un campamento improvisado utilizado en las instalaciones.
Las autoridades federales detallaron que durante la presente administración las fuerzas armadas y la Guardia Nacional han localizado 2 mil 644 laboratorios clandestinos en distintos puntos del país, logrando el aseguramiento acumulado de más de 132 toneladas de metanfetamina y más de 5 mil 400 toneladas de precursores químicos.
El operativo en Michoacán ocurre en medio de las constantes presiones de Estados Unidos para que México reduzca la producción y el tráfico transfronterizo de drogas sintéticas hacia el norte, un renglón clave en la agenda de seguridad bilateral que incluye también el combate al fentanilo.
Aunque buena parte de esa presión se ha concentrado en el fentanilo, Washington mantiene también la atención sobre la producción y tráfico de metanfetaminas y sobre las cadenas internacionales de suministro de precursores químicos utilizados por las organizaciones criminales mexicanas.
Este operativo se enmarca en las acciones del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia del Gobierno mexicano que combina el despliegue de las fuerzas de seguridad con programas de desarrollo social para recuperar la tranquilidad y combatir la presencia del crimen organizado en la región.
Michoacán ha sido históricamente estratégica para las organizaciones delictivas por la conectividad logística con los puertos del Pacífico para la recepción de insumos químicos, lo que ha llevado al Gobierno mexicano a intensificar los despliegues de inteligencia e investigación para mermar la capacidad operativa y financiera de los carteles.
El estado alberga además el puerto de Lázaro Cárdenas, uno de los principales del Pacífico mexicano y cuya importancia comercial ha llevado a las autoridades a reforzar durante los últimos años la vigilancia sobre la entrada de sustancias químicas susceptibles de ser desviadas para la producción de drogas sintéticas.
Con información de EFE

















