La titular de la Secretaría de Bienestar en Puebla, Lizeth Sánchez García, señaló que la nueva normalidad implica dirigir y sumar esfuerzos para crear políticas de bienestar, traducidas en presupuesto y programas sociales acordes al nuevo contexto, a dos años del inicio de la pandemia.
En ese sentido, propuso cuatro elementos esenciales para enfrentar los retos en la política de bienestar: enfoque de evolución en los derechos sociales, el apoyo en los congresos para una adecuación de las leyes, enfrentar los desafíos que hay en la medición de la desigualdad y la discusión en el presupuesto de Bienestar para el desarrollo sostenible.
«Este ha sido un trabajo transversal en beneficio de la sociedad poblana. CONEVAL ha señalado que la crisis sanitaria derivada de la COVID-19 y sus consecuencias económicas ponen en riesgo avances en desarrollo social y pueden afectar en mayor medida a grupos vulnerables por lo que es necesario desplegar los recursos e instrumentos disponibles para amortiguar el impacto», dijo.
















