Si el día de hoy fueran las elecciones para gobernador en nuestro estado, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) obtendría nuevamente el triunfo por casi 20 puntos porcentuales. Así lo demuestra el más reciente ejercicio demoscópico de la empresa Massive Caller, publicado este 30 de junio.
Según la encuesta, el partido MORENA alcanzaría hasta 55.8 % de la votación, en tanto que el Partido Acción Nacional (PAN) por sí solo, se alzaría con 32.2 % del voto. El PRI por su parte obtendría hasta 12 % de los sufragios, que sumados a los del PAN, representarían una opción competitiva frente al actual partido en el gobierno.

Eduardo Rivera, el aspirante con mayor nivel de conocimiento
Si bien MORENA es el partido que aventaja actualmente en el camino rumbo a la sucesión en la gubernatura, el alcalde de la capital de Puebla, Eduardo Rivera Pérez (PAN), es hasta el día de hoy la figura con el mayor nivel de conocimiento entre los poblanos.
De acuerdo con Massive Caller, Rivera Pérez obtiene hasta 46.4 % de preferencias entre los encuestados, posicionándose por encima de otros perfiles también conocidos en la entidad como el senador Alejandro Armenta Mier (MORENA), quien alcanza 35.3 % de menciones; la exalcaldesa Claudia Rivera Vivanco, que se posiciona con 34 % y la también expresidenta municipal priísta, Blanca Alcalá Ruiz (38.9 %).

Otras figuras que salen bien calificadas son la «generala» de la política del PAN, Ana Teresa Aranda (37 % de menciones) y el diputado del PRI Jorge Estefan Chidiac (36.1 %). Muy lejos aparecen otros perfiles como el del presidente estatal priísta, Néstor Camarillo Medina, o el coordinador de los diputados federales de MORENA, Moisés Ignacio Mier Velazco, quien apenas alcanza el 9.8 % de intención de voto.
De acuerdo con los anteriores resultados se puede perfilar que la elección en 2024 para suceder a Miguel Barbosa será una contienda cerrada que se centrará principalmente entre los partidos MORENA y el PAN, que de acudir a los comicios coaligado con el PRI y probablemente el PRD, podría representar una opción de verdadera competencia para el partido en el gobierno.















