Carlos Gómez / @gomezcarlos79
Lo que fue una fortaleza para Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en una debilidad para Claudia Sheinbaum: Morena.
El partido creado por López Obrador tardó poco tiempo en convertirse todo en aquello que prometió combatir: opulencia, corrupción, excesos, nepotismo y soberbia.
Los escándalos nacionales de la familia de López Obrador y su inexplicable defensa hacia el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para la presidenta.
Sin embargo, Claudia Sheinbaum está atrapada en ese partido y tendrá que cargar con esos escándalos.
Ya en una evaluación hacia su administración seguramente saldrá aprobada en el Segundo Informe porque los programas sociales siguen siendo la fortaleza de la llamada Cuarta Transformación.
Además de que ha manejado de manera prudente y acertada la difícil relación con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Sin embargo, el gran pendiente de Claudia Sheinbaum sigue siendo la inseguridad porque México está bañado en sangre y prácticamente no hay un solo municipio en donde los criminales no tengan el control.
Otro punto débil del Gobierno Federal es el sistema de salud, debido a que el programa IMSS-Bienestar es un fracaso, debido a que todos los hospitales están saturados y no existen los medicamentos suficientes.
Claudia Sheinbaum debe sacudirse la sombra de AMLO y de sus hijos y trabajar en seguridad y salud durante los siguientes años o su administración seguirá cargando con los errores de Morena y sus militantes.

















