Carlos Gómez / @gomezcarlos79
En la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla está sucediendo un cambio de fondo y de forma en torno a la vida interna para garantizar que sean sólo los universitarios los que definan el presente y futuro de la universidad.
Es de tal importancia este cambio que el pasado sábado más de 500 liderazgos de la universidad se reunieron con la rectora, Lilia Cedillo, para expresarle su total apoyo ante las presiones externas y los infiltrados que pronto serán expulsados de la institución.
La semana pasada ya le había anticipado que la rectora, Lilia Cedillo, había retomado el control político de la universidad y este sábado quedó demostrado que el control regresó a la Torre de Rectoría rumbo al Primer Informe del segundo periodo.
Evidentemente los intereses externos desconocen la capacidad de los universitarios y dieron por anticipada una salida o relevo de la rectora, pero nada de eso sucederá.
El nacimiento de la nueva estructura política universitaria fortalece a la rectora para soportar y sacar de la universidad a los agentes externos que pensaron en adueñarse de la BUAP.
Pronto habrá muchos cambios de fondo y de funcionarios en la BUAP porque los universitarios no van a permitir que personajes ajenos se apoderen de la institución.
Insisto que la rectora ya tiene el apoyo de los estudiantes, de los maestros, del personal académico y ahora de una fuerte estructura política.
Los tiempos cambiaron y hoy juegan a favor de Lilia Cedillo.
















