Este miércoles, el gobernador de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta, dijo que la semana pasada con máquinas se dio por terminado el privilegió en el que vivían internos del penal de San Miguel. Lugar que se convirtió en un “Centro de Crimen”.
Dio a conocer que se derribó el pueblo, donde había más de cien casas, cuartos y gimnasios, que fueron construidos a lo largo de décadas
Además, en esos lugares se ejercía la prostitución, por lo que se tomaron medidas y todo fue derrumbado.
Por su parte, Daniel Iván Cruz Luna, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Puebla (SSP), dijo que la indicación del gobernador fue precisa para terminar con dichos privilegios.
“Cuando yo llegué lo que hice fue desalojar absolutamente a todos, no investigué quién estaba realizando el cobro, cuándo estaban cobrando. No es algo que a mí me interesara, yo llegué a desalojar todo en coordinación con el subsecretario de Centros Penitenciarios”, dijo
Agregó que a través de un notario público, se dio fe del inicio de las obras para derribar los espacios que funcionaron por años.
Reveló que se tenían contabilizados 104 espacios en cuartos tipo departamentos, incluso erandos gimnasios y dos conocidos como kioscos.
“Ya fueron derrumbados y el notario público dará fe, es el día de hoy, porque estaban haciendo un trabajo fino para acomodar y acondicionar el piso. En ese piso se utilizaron cimentaciones y concreto de alta calidad para soportar este tipo de construcciones”, concluyó.














