Nacido en el estado de Chiapas en enero de 1969, Javier López Zavala se convirtió este lunes en un político preso más, de los muchos que han caído recientemente tras las rejas, acusados por una diversidad de faltas penales.
Sin embargo, el abogado chiapaneco ciudadanizado poblano no se encuentra recluído por delitos como corrupción, operaciones con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero. Al excandidato a la gubernatura de Puebla se le acusa nada más y nada menos que de haber ordenado el feminicidio de Cecilia Monzón, su expareja, salvo reservas de que ésto sea confirmado por la Fiscalía de Puebla.
Hasta el momento todo se trata de trascendidos y filtraciones a la prensa. En particular, columnistas y periodistas destacados como Rodolfo Ruiz fueron quienes dieron el campanazo este mañana de lunes, para dar a conocer la noticia que de inmediato se ha vuelto «la de ocho» en el espectro periodístico de la entidad. Pero, a todo esto, ¿quién es Javier López Zavala?
Su paso por el marinismo y su candidatura al gobierno del estado
Quizás su cargo más importante fue el de secretario de Gobernación en el sexenio de Mario Marín Torres (2005-2011). Curiosamente, a partir de 2006, todo lo que estuviera relacionado con el «góber precioso» olía a podrido, y eso ocurrió con López Zavala cuando fue postulado en el año 2010 a la primera magistratura del estado, en un evidente manotazo del gobernador Marín, quien impuso al chiapaneco por encima de otras opciones más rentables como el de la entonces alcaldesa, Blanca Alcalá Ruiz.
La intención era que Zavala cubriera las espaldas a Marín, a sabiendas de los desfalcos multimillonarios que había ejecutado el priísmo contra las arcas públicas desde el gobierno que encabezaba. Necesitado como estaba de un «delfín» que le tapara sus excesos, el exgobernador poblano -hoy tras las rejas al igual que su exsubordinado -impidió la candidatura de otras figuras como Alcalá o el también exalcalde Enrique Doger.
Sin embargo, la ola transitoria encabezada en aquel 2010 por el panista Rafael Moreno Valle, hizo imposible que López-Zavala llegara a la gubernatura, pese al descarado uso de programas sociales y compra de votos por parte del marinismo. Célebre fue, en aquel entonces, el debate oficial en el que Zavala increpó a su contrincante al decir que éste quería «cambiar de sexo»
Un chiste viviente y su caída en desgracia
A partir de su derrota, López Zavala se convirtió en el chiste viviente en el estado, cuando en varias ocasiones se rumoró que buscaría nuevamente ser el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla.
Pese a todo pronóstico, Javier López Zavala fue diputado federal en el periodo de 2012 a 2015 por la vía de representación proporcional (plurinominal). Posteriormente, coqueteó con MORENA al grado de que incluso se ha dicho que tuvo participación en la campaña del actual mandatario, Miguel Barbosa.

El también exsecretario de Desarrollo Social era esposo de la abogada y activista Cecilia Monzón, quien mantenía un juicio en su contra por la pensión alimenticia de un hijo procreado por ambos. Un día antes de ser asesinada, ella acudió a la Fiscalía del Estado para ver por qué no se había judicializado su carpeta de investigación.
A partir del homicidio de la activista, su nombre fue señalado como uno de los principales sospechosos y este 6 de junio se le aprehendió presuntamente por ser el autor inelectual de crimen.
Tonatiuh Muñoz Aguilar.















