Alberto Jiménez Merino rindió protesta como candidato del PRI al Gobierno del Estado de Puebla acompañado por la presidenta nacional del partido, Claudia Ruiz Massieu, y con el respaldo de los exgobernadores Guillermo Jiménez Morales, Melquiades Morales Flores y Mario Marín Torres.
Al evento en el que el candidato hizo una llamado a la unidad de la militancia y señaló que es momento de que Puebla tenga un nuevo comienzo, acudieron los exaspirantes Ricardo Urzúa Rivera y Lorenzo Rivera Sosa.
Destacó la ausencia del excandidato a gobernador de Puebla, Enrique Doger Guerrero, así como el líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Leobardo Soto Martínez.
Durante el acto encabezado por la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, Jiménez Merino convocó a la militancia y simpatizantes a la unidad del partido para recuperar el estado en los comicios de junio próximo.
En su mensaje ante priistas y organizaciones como la CTM, CNOP, CNC y mujeres priistas, reunidos en un hotel en San Andrés Cholula, agradeció al partido por su respaldo al cargo de elección popular y reconoció el trabajo de los tres ex gobernadores presentes a quienes dijo, «puedo mirarlos a los ojos y caminar con la cara en alto».
Se definió como un hombre de campo, emanado del esfuerzo, conocedor de las necesidades del pueblo y, que como militante desde 1982, mantiene su convicción partidista, la cual no cambiará «ni tiene precio».
«Al priismo poblano el agradezco y le digo que no es un reto fácil, pero hoy el triunfo es algo posible. Nunca las cosas se nos han dado fáciles, conozco la adversidad. En este proceso, la militancia es una pieza importante, es primero, porque nadie llega a la cima solo».
El aspirante priista remarcó que respetuoso de la ley electoral por ahora no presentará propuestas, pero ofreció crear mejores oportunidades para los poblanos.
«Confiamos en el árbitro electoral y que se respetará el voto de los poblanos, que habrá piso parejo para todos los partidos».















