En cuestión de 15 días, una vivienda grande y de cimientos fuertes se convirtió en escombros debido a la fuerza de la naturaleza. La casa donde hasta el 29 de mayo vivió la familia Sánchez Xalamihua, hoy está prácticamente destruida y se espera que en las próximas horas desaparezca completamente ante el inevitable crecimiento del socavón.
Fue la madrugada del pasado sábado 12 de junio cuando la mayor parte de la vivienda colapsó debido al crecimiento de la grieta, que hoy ya mide más que el Estadio Olímpico Universitario de CU, en la Ciudad de México.

La casa estuvo «flotando» durante casi una semana pues, aunque el terreno sobre el que se construyó se había deslavado, los buenos cimientos soportaron el peso de la estructura hasta que las leyes de la Física actuaron, venciendo la resistencia del inmueble.

Cabe aclarar que Heriberto Sánchez, el padre de la familia que habitaba esta casa, es albañil de oficio y él construyó el inmueble que se derrumbó el pasado fin de semana, lo cual lo acredita cómo un excelente constructor.

Desde que ocurrió el desplome del inmueble, el Ejército Mexicano tomó el control de la zona con el fin de evitar que más curiosos se acerquen, lo cual podría derivar en una tragedia. Hay que recordar que la semana pasada dos perros cayeron al socavón, lo que hizo necesario arriesgar la vida de varios rescatistas.
Tonatiuh Muñoz Aguilar.
















