Tonatiuh Muñoz Aguilar
Durante el fin de semana del primero al 3 de junio, una serie de crímenes en la capital y la Sierra Norte pusieron de nueva cuenta la mirada pública en una de las debilidades del actual gobierno: la seguridad pública degradada desde el sexenio de Rafael Moreno Valle.
El doble feminicidio de la candidata a diputada local del Partido Verde y la regidora de Juan Galindo, Juany Maldonado y Érika Cázares; el atentado a balazos contra el candidato de MORENA a la alcaldía del mismo, Carlos Garrido; el asalto violento de una unidad de la ruta 19 que presenció en la capital el abanderado de MORENA a diputado, Fernando Manzanilla Prieto y el atraco en la casa de la reportera Itzel Valencia se presentaron en un mismo fin de semana.
Sin duda, los casos más impactantes fueron los asesinatos de las dos militantes del Partido Verde, que tuvieron lugar en la misma noche que un comando armado se confrontó con elementos de la Policía Federal en Huauchinango, con saldo de un oficial muerto.
Esos tres decesos se unen al atentado a tiros contra el candidato a alcalde de Juan Galindo por el partido MORENA, Carlos Garrido, quien salió ileso. Estos tres hechos violentos ocurrieron en la Sierra Norte, que se configura ahora como uno de los puntos de mayor inseguridad en el estado.
En tanto que en la capital el crimen no cede, pues el mismo día en que se revelaba el doble feminicidio de Zihuateutla -en ese municipio fueron encontrados los cuerpos de Maldonado y Cázares -la reportera de Imagen Tv, Itzel Valencia, reportó a través de sus redes sociales que desconocidos ingresaron a su casa en Bosques de San Sebastián y robaron los espejos de su camioneta.
Pero también el candidato Fernando Manzanilla, quien compite por la diputación federal del distrito XII con sede en Puebla, presenció un atraco a mano armada contra la ruta 19 cuando este llevaba a cabo actividades de campaña en la colonia Azteca, al oriente de la capital del estado.
A todos estos se suma la denuncia hecha el viernes por la Red Puebla de Periodistas, quien informó de un presunto atentado a balazos contra la estación de radio comunitaria «Xalli», cometido por sujetos desconocidos la noche del jueves 31 de mayo en el municipio de Palmar de Bravo.
De este modo, en menos de cuatro días se condensaron algunos de los problemas más importantes que enfrenta Puebla actualmente en el ámbito de la seguridad: feminicidios, violencia contra los medios informativos, asaltos al transporte público y enfrentamientos entre grupos del crimen organizado.
Se tambalea el régimen
Insertos en la dinámica de las campañas electorales, diferentes actores políticos reaccionaron de inmediato ante las acciones violentas del primer fin de semana de junio. La primera fue Martha Érika Alonso, candidata de «Por Puebla al Frente», quien sorprendentemente pidió la renuncia del fiscal Víctor Carrancá.
Los reflejos de Alonso fueron inmediatos y se adelantó a lo que lógicamente pedirían otros contendientes políticos de oposición: desde hace tiempo que la inseguridad y los feminicidios son la piedra en el zapato del régimen, por lo que de antemano se esperaría que quienes buscan el poder se irían a la yugular del fiscal poblano.
La coyuntura se complica luego de que Víctor Carrancá no apareciera en la rueda de prensa que ofrecieron las autoridades del grupo de coordinación «Puebla Segura» con el objetivo de presentar avances en el caso del doble feminicidio de la Sierra Norte. De acuerdo con el periodista Enrique Núñez, Carrancá se encuentra de vacaciones en Argentina.
Esto no ha sido confirmado por el gobierno pero tampoco ha sido denegado. Entretanto, las exigencias de renuncia se reproducen y hay quienes aseguran que la salida de Carrancá es «inminente», so riesgo de llevarse contigo a todo el régimen.
















