Carlos Gómez / @gomezcarlos79
El enfrentamiento de ayer entre pobladores, activistas y policías estatales por la perforación del pozo de agua en el Campo Deportivo Pavigi, es el resultado de una disputa política y social en el que se olvida la falta del vital líquido para una buena parte de la comunidad.
Un grupo de activistas ajenos al municipio se han adueñado de la narrativa social de que “se pretende vender el agua” al municipio de Puebla y que a la gente de San Miguel Xoxtla la van dejar sin el vital líquido.
Con ese discurso, más intereses políticos de un grupo de pobladores de Xoxtla, se alzó una permanente negativa de algunos ciudadanos para oponerse a la perforación del pozo.
Lo que olvidan, es que ya existe un acuerdo firmado por anteriores administraciones para perforar el pozo, abastecer de agua a todos los habitantes de Xoxtla y una parte distribuirla a la zona metropolitana de Puebla.
Pero no permiten la perforación del pozo, pese a que es necesario para abastecer a los propios pobladores de Xoxtla.
Y aunque se han entablado mesas de diálogo, los activistas que estuvieron en el cierre de Bonafot en Juan C. Bonilla y en el cierre del relleno sanitario en los límites de San Pedro Cholula y San Andrés Calpan, ahora tienen de rehén el pozo Pavigi.
Lo grave es que la falta de agua sigue en Xoxtla y no se podrá remediar hasta que se perfore el pozo.
Lo cierto es que no se ve cómo solucionar el conflicto social porque la narrativa está a favor de los opositores.
Ya veremos cómo lo resuelve el Gobierno del Estado porque si lo cancela habrá una crisis de falta de agua en Xoxtla y la zona metropolitana de Puebla en los próximos años.















