Puebla, Pue.-La tradicional panga de Valsequillo, que durante años permitió el cruce de habitantes entre comunidades asentadas alrededor de la presa, dejará de operar como medio de transporte tras la apertura del Puente de la Transformación.
Sin embargo, su historia no terminará ahí: será reconvertida en un restaurante flotante como parte de un proyecto turístico para la zona.
El gobernador Alejandro Armenta Mier informó que esta iniciativa forma parte del plan para impulsar el desarrollo de Valsequillo.
Además del aprovechamiento de la embarcación, se contemplan corredores artesanales, áreas recreativas, un mirador y la rehabilitación de espacios públicos para atraer visitantes.
El proyecto también incluye acciones ambientales y productivas, como el saneamiento de la presa y el aprovechamiento del lirio acuático para elaborar materiales de uso agrícola y urbano.
Con ello, el gobierno busca que la nueva infraestructura no solo mejore la movilidad, sino que detone la actividad económica de las comunidades que rodean Valsequillo.
















