Con una votación de 25 votos a favor y dos abstenciones, el Congreso del Estado avaló este jueves la reforma a la Ley del Notariado y Código Penal, que envió el gobernador Miguel Barbosa.
Las modificaciones tienen el objetivo de combatir la corrupción al interior de las notarías y entre otras cosas, obliga a que los notarios tengan que hacer presencia en sus centros de trabajo, y no únicamente se dediquen a firmar, como actualmente sucede.
La nueva ley castiga con uno hasta cinco años de prisión, y multas de 9 mil 622 a 48 mil 110 pesos, a quien no desempeñe personalmente sus funciones o permita la suplantación de su persona, firma o sello.
También sanciona a quien actúe en folios que no fueron autorizados por la autoridad notarial, a quien impida que se lleven a cabo las visitas ordinarias y extraordinarias de inspección o especiales e incumpla con el pago de los impuestos y derechos.
Al respecto, el gobernador Miguel Barbosa se pronunció a favor de la reforma, la que calificó por el bien de todos, y previo a la sesión legislativa, durante su videoconferencia de prensa, había exhortado a los diputados para que votaran a favor de la iniciativa.
«El poder notarial es una función pública, no es propiedad de los señores notarios. Ellos tienen que cumplir sus funciones en términos de ley», dijo el mandatario.












