Carlos Gómez / @gomezcarlos79
El ex candidato a la gubernatura, Eduardo Rivera, y su ex secretario de Administración, Bernardo Arrubarrena, deberán enfrentar una dura pelea en los tribunales para evitar una multa millonaria y una inhabilitación de dos dígitos.
Por lo pronto, el ex alcalde ya lanzó el tema al terreno político al asegurar que se trata de una revancha y lo hacen previo al inicio del proceso electoral, en donde busca una candidatura plurinominal a una diputación federal o local.
Y no suena tan disparatado porque para las elecciones del 2027, el PAN es el único partido que hará frente a Morena.
Y si seguimos la lógica del ex alcalde, Morena lo tomaría como bandera de la supuesta corrupción panista para atacar a los candidatos a puestos de elección popular.
Sin embargo, existen otros ex alcaldes panistas que están bajo circunstancias similares o peores como Edmundo Tlatehui, ex edil de San Andrés Cholula, y Filomeno Sarmiento, ex alcalde de Cuautlancingo, quienes hicieron maletas y se fueron lejos, muy lejos, lo más lejos posible de San Miguel.
Pero ese no será el caso de Eduardo Rivera, quien ya declaró que enfrentará el proceso administrativo porque se trata de una estrategia política contra él y el PAN.
Y es que la sanción de 15 millones de pesos más la inhabilitación por 15 años para ocupar cargos públicos terminarían con su carrera política y lo mismo para Bernardo Arrubarrena, quien enfrentaría una sanción de 10.5 millones de pesos y una inhabilitación de 10 años para ocupar cargos públicos.
Ya veremos hasta dónde Eduardo Rivera puede estirar la liga, usar al PAN de escudo político y defenderse en los tribunales.
Bien dicen que el que nada debe, nada teme.













