En el año de 2015, las hermanas de la orden Carmelitas Descalzas, procedentes de Perú, llegaron al convento de clausura Cumbres Mayores, ubicado en un municipio de la provincia de Huelva, al sur de España, construido en 2014.
Una vez establecidas en su nueva residencia, las religiosas peruanas de inmediato empezaron a mostrar sus habilidades manufacturando diversas productos textiles, entre ellos prendas de vestir que llamaron la atención por su creatividad.
Tal fue el impacto de sus diseños que al paso del tiempo este trabajo las llevó a confeccionar las prendas que en algún momento han utilizado celebridades del mundo de la música como Lady Gaga, Katy Perry, Miley Cyrus y Rihanna.
María Lemus, directora creativa de María Ke Fisherman, recordó que un familiar le comentó sobre la existencia de unas monjas que eran unas “verdaderas maestras” con el punto y el ganchillo, lo que le interesó, por lo que fue a verlas y les llevó diferentes tipos de hilos (más tecnológicos y con mejor ajuste al cuerpo) para que elaboraran algunas piezas.
Al ver los resultados, la diseñadora de modas se enamoró del trabajo realizado por las Carmelitas Descalzas y enseguida les planteó un acuerdo de intercambio, en el que las hermanas realizan varias de sus piezas mientras ella colabora monetariamente para sus diferentes obras de caridad.
En este punto es importante señalar que una pieza de esta firma, que puede demorar varios días o incluso semanas en hacerse, puede costar entre 500 y 2,000 euros.
















