La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de investigación por el delito de ataque a vías de comunicación por el desplome del helicóptero en el que viajaba el Secretario de Seguridad Pública de Aguascalientes, Porfirio Javier Sánchez Mendoza, provocando su muerte y la de cuatro personas más el pasado 17 de noviembre.
No obstante, la dependencia aclaró que hasta el momento y tras los primeros peritajes realizados a la aeronave siniestrada, “no se han encontrado vestigios de algún impacto producido por arma de fuego en los restos de la aeronave” siniestrada en el municipio de Jesús María en Aguascalientes.
La FGR respondió así a la versión de un testigo que afirma haber visto a un grupo de seis a siete motociclistas disparando contra la aeronave “Águila 1” y que uno de los proyectiles habría impactado en una hélice, derribando al helicóptero del gobierno de Aguascalientes.
El mismo testigo aseguró que los hechos se habrían originado en la comunidad de San Antonio de Los Horcones en el ayuntamiento de Jesús María, donde previamente se habría realizado un operativo.
Sin embargo, el gobierno estatal desmintió los hechos y atribuyó la presencia de elementos armados en la zona a un operativo de “blindaje” que el propio gobierno de Aguascalientes preparaba en la frontera de la entidad con Jalisco y Zacatecas, lugar a donde se dirigía el fallecido ex funcionario con su comitiva de seguridad.













