Evangelina Rosales
Los partidos políticos que representa Martha Erika Alonso Hidalgo como candidata a la gubernatura, fueron los primeros en negarse desde el Congreso local a tipificar la violencia política de género como delito electoral, por lo que hacerse la víctima es incongruente.
Así lo señaló la diputada local Socorro Quezada Tiempo, quien lamentó la postura de la abanderada panista que anteriormente no había hecho algún señalamiento a favor de las mujeres que fueron violentadas en sus derechos, y ella quiere adoptar esta posición.
En entrevista, recordó que se presentó ante los legisladores locales una propuesta para que las conductas agresivas o discriminatorias hacia las mujeres que participan en la política, se considerara un delito para que hubiera un castigo, sin embargo, no se le dio paso.
“Hoy andan en las calles rasgándose las vestiduras diciendo que es violencia política de género pero les quiero recordar que en el Congreso se presentó una iniciativa y que casualmente, los grupos legislativos mayoritarios decidieron no darle paso», dijo.
Reprochó que bajo el argumento de no existir una legislación a nivel nacional no se podía aprobar en lo local, a pesar de ello, diputados de izquierda y la oposición han seguido dando la batalla para lograr que se vuelva una realidad.













