Tonatiuh Muñoz Aguilar
La euforia por los conciertos de Bad Bunny en la Ciudad de México ha tocado este martes al complicado mundo de la política, pues seguidores del cantante que no pudieron alcanzar boleto para su presentación en el Estadio Azteca, han iniciado una petición para que «la jefa» Claudia Sheinbaum, ofrezca un concierto masivo en el zócalo de la capital.
Ello luego de que trascendió que cientos de jóvenes a quienes el dinero no alcanza para comprar boleto (y que se pararon a las afueras del estadio para ver «si alguien se apiadaba»), iniciaron peticiones espontáneas, informales y hasta graciosas, para que la jefa de Gobierno capitalina contrate al puertorriqueño y lo «invite» a abrir una fecha en la Plaza de la Constitución.
Y aunque la respuesta de Sheinbaum no ha llegado, varios internautas fanáticos de Benito Martínez Ocasio (nombre real de Bad Bunny), han recordado que otros jefes de Gobierno capitalinos como Marcelo Ebrard -el principal competidor de la alcaldesa rumbo a la presidencia de México en 2024 -, o incluso el propio Andrés Manuel López Obrador (AMLO), construyeron su simpatía entre la gente debido a los conciertos masivos que ofrecieron en su momento.
Entre los artistas que cantaron «gratis» en la capital del país durante la égida de Marcelo Ebrard, estuvieron Britney Spears, Justin Bieber y Paul McCartney, además de la reina del pop, Madonna», quien no ofreció un concierto pero sí inauguró un gimnasio, a cuyo corte de listón acudió el hoy secretario de Relaciones Exteriores.
Mientras que AMLO invitó entre otras personalidades al fallecido Juan Gabriel, en el que quizás fue uno de los conciertos más recordados del Divo de Juárez, al presentarse sin costo ante más de 60 mil personas en la plaza principal del paía, en una velada que, literalmente se alargó durante toda la noche del año nuevo de 2004.
















