Puebla fue conocida en el mundo entero por la visita de Juan Pablo II, en 1979, quien años más tarde, en su libro íLevantaos, vamos!, evocó que en esta entidad descubrió su vocación de Papa peregrino.
La vocación de Juan Pablo II lo llevó a recorrer muchos kilómetros, a visitar más de 120 países en 104 viajes pastorales internacionales, siendo México una de las naciones más privilegiadas por el Santo Padre.

El Santo Padre oró por todos los poblanos, al tiempo de cerrar los ojos y citar las palabras de Juan Pablo II, emitidas durante su visita: ‘Puebla de los Angeles, el nombre sonoro y expresivo de vuestra ciudad está hoy día en millones de labios a lo largo de todo el continente y del mundo entero’.
Juan Pablo II llegó a la Ciudad de México y para trasladarse a la Angelópolis viajó en el Papamóvil sobre la autopista México-Puebla.

Cuando el Papa llegó a la ciudad de Puebla, se dirigió a la Catedral, pero miles de personas que estaban en el atrio no pudo ingresar, por lo que siguió su trayecto al Seminario Palafoxiano.
El 26 de enero de 1979, el papa Juan Pablo II llegó al país para una visita de seis días con motivo de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que se celebró en la ciudad de Puebla.
















